Fibromas Uterinos Y El Encuentro Con Lo Sutil

Fibromas Uterinos Y El Encuentro Con Lo Sutil

¿Qué es un fibroma?

Los fibromas uterinos, también denominados leiomiomas o miomas, son crecimientos benignos de los músculos del útero. No son cancerosos, ni están relacionados con el cáncer. Los fibromas pueden causar diversos síntomas, entre ellos menstruaciones abundantes y sensación de presión en la pelvis.

Son extremadamente frecuentes. Casi el 25% de las mujeres en edad fértil tienen fibromas apreciables. Probablemente existan muchas mujeres que tienen fibromas que no se detectan. Los fibromas se desarrollan entre los 30 y los 50 años. Nunca se observan en mujeres menores de 20 años.

Después de la menopausia si una mujer no toma estrógenos, los fibromas involucionan.

Causas

El crecimiento de los fibromas parece depender de las hormonas estrógenos. Los fibromas suelen crecer más cuando los niveles de estrógenos son elevados, como en el embarazo.

El consumo de alimentos que contienen estrógenos ayuda en la aparición de los mismos. Estos alimentos son carnes rojas, aves, leche, queso, yogur, manteca.

Las hormonas sintéticas agregadas a los alimentos y los alimentos balanceados que se les da a los animales para crecimiento rápido actúan generando la aparición de fibromas y también de quistes en los ovarios y mamas.

El consumo de productos químicos en general, el exceso de azúcar, harina, café, hierba mate, té negro, alcohol, actúan de la misma forma.

Desde el punto de vista de las emociones, en el plano psicológico, la aparición de fibromas está íntimamente relacionada con algún conflicto en el área de la feminidad y la sexualidad.

Podemos decir también que los fibromas son acumulaciones de mucus o ácidos grasos que el organismo concentró en el útero como consecuencia de un exceso de estrógenos.

Tal vez, este exceso, sea consecuencia de la necesidad que el organismo tiene, de compensar la falta de estrógenos (hormona femenina) en la totalidad del organismo.

El fibroma y la relación con lo femenino

La presencia o no de las hormonas en nuestro organismo está íntimamente relacionada con lo emocional y psicológico.

La nueva ciencia llamada psico-neuro-inmuno-endocrinología, que estudia la relación existente entre el aspecto psicológico, el funcionamiento del cerebro, el sistema inmunológico y el hormonal, da cuenta de ello.

Se sabe que el cerebro segrega hormonas que van al torrente sanguíneo, llamadas neurotransmisores o péptidos (que son la expresión biológica de las emociones) y que actúan directamente en nuestra sangre, órganos y funciones corporales.

De manera que el funcionamiento hormonal está directamente involucrado en relación a nuestros pensamientos y sentimientos.

Los estrógenos son las hormonas femeninas por excelencia.

El exceso de estrógeno es causante de la aparición de fibromas.

¿Por qué el organismo elabora una cantidad excesiva de estrógenos?

La respuesta podría ser la necesidad de compensación.

El hecho de que los fibromas sean tan comunes en las épocas que vivimos mucho tiene que ver con que la mujer actual ha desarrollado tareas propias de la naturaleza masculina, que por otro lado le son necesarias de llevar a cabo en los momentos actuales.

La mujer desempeña tareas creativas, productivas, tiene una alta capacidad laboral, es en general eficiente, puede realizar muchas actividades que en otras épocas solo eran asignadas a los hombres.

Este incremento del aspecto masculino en su personalidad ha ido en detrimento de sus capacidades femeninas. Poco es lo que la mujer desarrolla en este sentido.

Lo femenino tiene que ver con la posibilidad de estar receptivo, sensitivo, más que racional, pasivo más que activo, sensual más que pensante, contenedor, entregado, suelto, contemplativo, cocinando, decorando, arreglando flores, tareas manuales en general, artísticas… Bailando, expresando con el cuerpo, con las manos…

Todo esto, le es bastante lejano a la mujer actual.

Esta pérdida de los aspectos femeninos en la mujer de hoy, seguramente ha de estar relacionada con la falta de segregación de hormonas femeninas.

Por lo tanto, por un mecanismo de homeostasis, de poder encontrar el equilibrio, estas hormonas, los estrógenos, aparecen por un proceso compensatorio, condensadas en el útero, generando fibromas, mucosidades, concentración de energía, de ácidos grasos, de mucus. El útero es el receptáculo de lo femenino. Aparecen como señal, diciéndonos, que no pueden estar concentradas en un solo lugar, sino que necesitan desarrollarse en todo el ser.

Esta concentración de estrógenos puede también producirse, también, en momentos en que el aspecto femenino se ve restringido o amenazado, tal vez por situaciones afectivas, tales como separaciones conyugales, sensación de desvalorización o negación de la propia feminidad o también la dificultad o la falta de vínculo sexual.

Síntomas

Hemorragia uterina importante. Es el síntoma más común y se presenta en el 30% de las mujeres con fibromas. El exceso de sangrado suele ocurrir durante el período menstrual. El flujo puede ser más intenso y las reglas más prolongadas.

Anemia. El sangrado abundante puede generar la falta de glóbulos rojos y un decaimiento generalizado.

Presión y dolor en la pelvis. Los fibromas grandes que presionan las estructuras cercanas, como la vejiga y el intestino, pueden causar sensación de presión y dolor.

Micosis recurrentes. El exceso de mucosidad en el útero atrae la posibilidad de hongos vaginales, que se manifiestan como picazón e irritación en la zona.

Infertilidad. Es un síntoma raro, supone casi menos del 3% de los casos de infertilidad.

Aborto. Es un síntoma poco frecuente.

Complicaciones del embarazo. Los fibromas pueden aumentar su tamaño de forma importante durante el embarazo debido a los niveles elevados de estrógeno. Esto puede producir dolor e incluso dar lugar a un parto prematuro.

¿Se puede convivir con un fibroma?

Es posible convivir con fibromas, existen formas naturales de resolución que permiten o bien eliminarlos o achicar su tamaño para que no crezcan y evitar complicaciones.

Esto implica atención a generar un orden de vida, a la alimentación de cada día, a equilibrar lo emocional, aquello desequilibrado que en su momento generó el conflicto, tener la constancia de realizar diferentes tipos de tratamientos naturales.

También es importante dar con un profesional que vea la problemática desde una visión holística y no meramente al fibroma como algo extraño al cuerpo de la mujer y que hay que si o sí extirpar.

Formas de resolución

La resolución natural es válida en un marco de cuidados generales, que implica terapia nutricional, un programa de ejercicios físicos cotidianos, el consumo de determinadas hierbas medicinales, la eliminación de alimentos nocivos, tratamientos con agua y arcilla, la comprensión de los estados emocionales, evitar el estrés y comprender los motivos subyacentes a la aparición del fibroma.

El estrés muchas veces es generado por la necesidad de realizar más actividades de las que le son humanamente posibles a uno, ya que hay muchas personas que tienen un actividad incesante, que no se dan tiempo para descansar, para sosegarse o simplemente para tener tiempo y espacio para no hacer nada.

¿Por qué alguien busca realizar tantas actividades?

¿Por qué alguien se llena de cursos, de trabajos, o de actividades sociales, o relacionadas con el bien común?

¿Es para tener más dinero o para tener el reconocimiento externo, o para sentirse útil?

¿No ve uno que el exceso de actividad enferma, desgasta, insensibiliza?

¿Es que uno le tiene miedo a tener tiempo y espacio disponible?

¿Será que se teme encontrar en ese espacio y tiempo, conflictos personales, que uno prefiere no encarar o ver?

Solo en un marco de cuidados personales globales es válida la resolución natural. Si esto no fuera así, vale entonces la terapia ortodoxa que implica la intervención quirúrgica.

La intervención quirúrgica

Muchos ginecólogos consideran la sola presencia de fibromas un motivo para extirpar el útero (histerectomía), aunque la cirugía no está indicada a menos que estos tumores provoquen problemas importantes.

Si la operación fuera necesaria es importante informarse sobre las nuevas técnicas de cirugía con rayo láser, que permiten la extirpación de los fibromas en lugar de extirpar todo el útero.

Muchas mujeres al tener la dificultad del sangrado durante el período menstrual o molestias en la pelvis, prefieren la cirugía y dicen que al no querer tener más hijos, prefieren que les extirpen el útero para no continuar con las molestias.

Hoy las intervenciones quirúrgicas, debido al avance de la tecnología, en general no tienen implicancias “graves”. Pero tienen implicancias sutiles que no son vistas por los médicos, ni por sus pacientes.

Cualquier cirugía produce un desequilibrio energético, lo que implica, luego, mucho tiempo para que el organismo vuelva a su estado normal o natural. También el uso de medicamentos que forman parte del protocolo quirúrgico, generan disturbios que luego llevan meses al organismo,  para volver a un estado óptimo.

Se está tan alejado de lo sutil, que no tenemos capacidad de percepción en relación a nuestras sensaciones, ni registro de los procesos corporales, ni el efecto que nos genera la anestesia o el antibiótico o la cortizona.

Solo percibimos el cuerpo y nuestro ser a partir del dolor, tanto físico como psíquico.

Podemos darnos cuenta de la angustia, del miedo, del dolor de cabeza, de la contractura, de la presión de pelvis, del cansancio exacerbado. Pero no nos damos cuenta de las sensaciones más sutiles, que son las que marcan nuestro sentir profundo, el movimiento de la energía en el cuerpo, la capacidad de percibir los espacios donde hay bloqueos, de dónde no los hay. Sentir la falta de energía que genera tal o cual medicación.

Una persona que se cuida a través de formas naturales, cuida su sensibilidad ya que prefiere conectarse con lo sutil de la vida.

Lo sutil implica percibir cada célula, el ritmo circulatorio, el movimiento de la energía en general; implica percibir cada pensamiento, cada sensación, observar, ahondar.

Los alquimistas de otras épocas trataban de separar lo “grosero de lo sutil”, así lo llamaban, queriendo significar con esto la posibilidad de separar lo puro de lo que no lo era, en cualquier aspecto de la vida, ya sea en una piedra, en un elemento determinado de la naturaleza, como también en el plano de lo psicológico.

El llevar esta alquimia al plano sensitivo significa separar aquellos pensamientos mecánicos de los reflexivos, racionales y también saber diferenciar lo evidente de lo profundo.

El desarrollo del aspecto sutil en una persona es fundamental para poder percibir sus propios estados, para poder conocerse internamente, para ahondar en sí misma y de esta manera acceder a un estado de libertad interior. Esta libertad interior significa por ejemplo, poder trascender miedos, inseguridades.

Una persona que se cuida a través de formas naturales, cuida su sensibilidad ya que prefiere conectarse con lo sutil de la vida.

Una intervención quirúrgica embota el cuerpo y la mente, ya que por más desarrollo de la tecnología que hoy exista, el organismo se expone a situaciones violentas, a la anestesia, a la incorporación de productos químicos, a través de diferentes medicamentos, a cortar la piel, a abrir y cerrar…

Todo esto supone un tiempo importante de recuperación, hay que hacer un gran esfuerzo para volver al estado natural.

Obviamente que hay situaciones en que las operaciones son necesarias, pero también a veces por comodidad uno se opera sin conocer la pérdida de valores sensitivos.

Que a una mujer le extirpen el útero va más allá de perder un órgano, significa perder un componente energético esencial en relación a su feminidad, implica una desvalorización de su ser femenino, que tal vez no está en lo “grosero o grueso” de la vida, como decían los alquimistas, porque la persona hace luego su vida normal, pero si está en el campo de lo sutil.

Por supuesto que no existen reglas, pero, en general, la mayoría de las mujeres a las que se les ha extirpado el útero tienen muchas dificultades en establecer un buen vínculo de pareja o amoroso.

Terapia nutricional

La terapia nutricional tiene que estar basada en el hecho de que los fibromas son exceso de tejidos, y que a su vez son toxinas que el organismo acumula. Por lo tanto todo aquello que congestione debe evitarse y han de incorporarse, alimentos que ayuden a eliminar toxinas, depósitos grasos, mucosidades.

Las toxinas, por otro lado, son eliminadas del cuerpo a través del funcionamiento de órganos excretores, tales como el hígado, riñón, pulmones, intestino. De manera que debe cuidarse el funcionamiento de estos órganos para que ayuden a mejorar la calidad de la sangre y actúen de manera de eliminar los tóxicos del cuerpo.

Con una alimentación equilibrada esto se favorece sobremanera.

Toda terapia nutricional, no sólo debe apuntar a resolver el órgano en sí, sino a generar un equilibrio en la calidad de la sangre, el medio interno y todas las funciones corporales. Cuando el organismo a partir de esto levanta su sistema inmune y su capacidad energética, cada célula va a estar trabajando en pos de resolver el problema existente.

Alimentos a evitar

-Excitantes del sistema nervioso tales como café, té negro, hierba mate, ya que éstos actúan acidificando al organismo, desequilibrando el ritmo circulatorio, con lo cual el corazón se debilita y el riñón e hígado se sobrecargan.

-Minimizar el consumo de productos animales, ya que de por sí son una fuente de estrógenos naturales. Pero sucede que a los animales se les da hormonas suplementarias para ayudarlos a engordar, cosa común que hoy se hace con vacas y aves.

Esto implica que en la carne de vaca o de pollo y en los productos lácteos y derivados, existe una cantidad adicional de estrógenos que van directamente a los alimentos. En la industria alimenticia en general hoy existen una gran cantidad de aditivos hormonales que están afectando la salud de la población.

Muchos de los problemas endócrinos que hoy existen tanto en hombres como en mujeres tienen que ver con el exceso de estrógeno que hay en los alimentos que se ingieren cotidianamente.

Las menstruaciones precoces en las niñas, casi a los 8 ó 9 años, la menopausia precoz en mujeres de 35 años, las histerectomías en mujeres entre 30 y 40 años, son una prueba de ello.

También la esterilidad masculina tiene que ver con el consumo de estrógenos que están incorporados en los alimentos. Ya muchos médicos recomiendan a su pacientes evitar las grasas animales porque en las mujeres generan afecciones en las mamas, ovarios y útero (quistes, cáncer) y en los las niñas menstruación temprana, en las mujeres maduras jóvenes, menopausias precoces, en los niños varones crecimiento de las mamas y en los hombres maduros esterilidad. Esto no significa que puedan consumirse pescados de mares profundos y tal vez algo de huevos orgánicos y queso de cabra orgánico.

-Evitar todo producto químico, exceso de harinas blancas o integrales, cereales como avena o maíz, que contienen mayor cantidad de elementos grasos. Exceso en el consumo de aceites, aunque sean de 1° presión en frío, azúcares, miel. Es decir todo alimento que genere mucosidad y congestione aún más al útero.

-Evitar el consumo de verduras que acidifican o cargan la función del hígado, tales como ajíes, ajo, berenjena, espinaca, acelga, tomate, rúcula, lechuga.

-Evitar el exceso de frutas muy azucaradas, ya sean frescas o secas, así como el exceso en el consumo de almendras, nueces, que contienen mucho aceite y pueden sobrecargar la función hepática, lo mismo que el maní y las semillas de lino y sésamo.

Los productos químicos interfieren en el funcionamiento del hígado y también congestionan y acumulan ácidos grasos en el útero. El alcohol actúa en el mismo sentido, al igual que las bebidas gaseosas, diet o light y la soda.

¿Qué consumir diariamente?

Cereales integrales tales como:

Arroz integral: tiene la proporción más equilibrada entre sodio y potasio, ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo.

Fideos integrales: es una forma liviana de consumir trigo, que aporta fósforo y Vitamina B al organismo, ambos nutrientes importantes para el equilibrio del sistema nervioso.

Cebada Perlada: actúa beneficiando la función hepática, ayudando a eliminar toxinas.

Mijo: aporta hierro al organismo, necesario muchas veces ya que en la aparición de fibromas, debido al excesivo sangrado con la menstruación, hay anemia.

Legumbres:

Queso de soja: es fundamental su consumo ya que posee fitoestrógenos, que se ha demostrado que son esenciales para eliminar el exceso de estrógeno en el organismo. Consumir 2 veces a la semana. Evitar la soja transgénica.*

Porotos negros: actúan eliminando el exceso de mucosidad en el útero, es fundamental beber el caldo del cocido de poroto negro, por lo menos dos veces al día.*

Porotos aduki: actúan beneficiando la función del riñón y páncreas, por un lado ayudando al riñón, es posible desintoxicar la sangre y al trabajar sobre el páncreas, elimina la necesidad de dulces. Por lo menos consumir 2 veces a la semana.

Garbanzos, fuente de fitoestrógenos , hierro y triptófano, precursor de la serotonina *

Verduras cocidas y crudas:

Zanahoria, zapallo, brócoli, coliflor, repollo, acuzai (o lechuga japonesa), achicoria, cebolla, cebollita de verdeo, zapallito de tronco o verde, zuchini, alcauciles, espárragos, nabo, rabanito, jengibre.

Cocinar las verduras al wok, usando aceite de maíz que es más alcalino que el de oliva, algas kombu y jengibre fresco. Incorporar las verduras, de manera que siempre exista una verdura raíz, una verdura redonda y una verde. Condimentar con salsa de soja orgánica no transgénica.

 

Por ejemplo: zanahoria, cebolla, brócoli.

Nabo, zapallo, acuzai.

Zanahoria, coliflor o repollo, cebollita de verdeo

Nabo, zapallito redondo o zuchini, espárragos.

También en verano consumir verduras en forma de ensalada, tratando de incorporar alguna de color naranja, otra de color blanco y otra de color verde. Luego condimentar con salsa de soja y vinagre de arroz, sin aceite.

Algas marinas

Kombu, hijiki, wakame. Las kombu para cocinar los porotos, las hijiki para consumir junto a ensaladas y las wakame en sopas. Las algas son fuentes de minerales, aportan calcio, yodo y hierro.

Frutas y semillas:

Especialmente manzanas, peras, frutillas, cerezas, damascos, semillas de zapallo peladas.

Aceite de Maíz orgánico

Es mucho más alcalino, evitar el de oliva que tiene un PH muy bajo, aunque sea orgánico.

Tés de hierbas

Llantén: es la hierba ideal para eliminar fibromas, ya que trabaja disminuyendo el exceso de congestión y mucosidad.

Doradilla: trabaja  sobre el hígado y la vesícula, también ayuda a que las menstruaciones sean suaves en cuanto a cólicos y sangrado.

Bancha: aporta minerales, especial en caso de anemias por sangrado excesivo.

Semillas de Habú: trabaja sobre el aparato digestivo en general, ayudando a la contracción del útero.

Jugo de achicoria, manzana verde, zanahoria y jengibre

2 partes de achicoria, 1 de manzana verde, ½ de zanahoria y ¼ de raíz de jengibre fresco: este jugo aporta hierro al organismo, a partir de la achicoria, activa la circulación a través del jengibre y la manzana verde y la zanahoria, benefician la función hepática.

Qué hacer frente a los hongos vaginales recurrentes

Los hongos se manifiestan en la mucosa vaginal, cuando encuentran un medio apropiado para multiplicarse.

Para evitar la presencia de los mismos es necesario evitar el consumir todo tipo de alimento fermentado, como salsa de soja, vinagre, alcohol, yogur, quesos, panes hechos con levadura. El azúcar genera también la proliferación de los hongos.

Es importante realizar baños de asiento con agua caliente y hojas de salvia, malva y manzanilla.

Se usa una palangana o fuentón grande, donde uno pueda estar sentado con las piernas hacia fuera y el agua llegue hasta la cintura. Ésta debe estar lo más caliente posible.

Previamente, en una cacerola grande se hirvió agua con las hierbas mencionadas anteriormente y se coloca dicha agua en el fuentón, agregando agua fría si es necesario  hasta llegar a una temperatura apropiada.

Se está allí 20 minutos. Conviene realizar este baño día por medio o cada 2 días.

También es muy efectivo colocar un tampón en la cavidad vaginal, embebido en yogur, para cambiar el ph de la vagina. Al cambiar éste los hongos no encuentran un medio apropiado y desaparecen.

Otra posibilidad es la de envolver en una gasa un diente de ajo pelado y embeber dicha gasa en aceite de germen de trigo o de sésamo. Se forma un tampón con la gasa y se lo deja actuar dentro de la vagina. El ajo aporta antibióticos naturales; la Vit.E de los aceites, nutre la zona y ayuda en el sentido de eliminar los microorganismos.

También es muy efectiva la irrigación en la vagina con infusión de artemisa, caliente. Beber té de artemisia 2 veces al día. La artemisia es un antimicrobiano natural de gran valor.

¿Qué hacer frente al bloqueo de energía en la zona pélvica?

La aparición de fibromas habla de un bloqueo energético en la zona del útero.

Si ese bloqueo desaparece, la densidad en la zona disminuye y es posible que el fibroma se achique o desaparezca.

Para ello es necesario movilizar la zona pélvica, ya sea a través de diferentes ejercicios o movimientos de la pelvis, que permitan abrir, relajar, sentir que se elimina la rigidez, que algo se ablanda.

Donde hay durezas corporales, hay tensión y viceversa, no circula la sangre ni la energía. Donde hay blandura, flexibilidad, todo circula y no hay concentraciones de elementos extraños. Por eso es importante realizar cotidianamente ejercicios que ayuden a eliminar las sobrecargas. **

Por otro lado una actividad física cotidiana como el yoga, trabajando especialmente de manera de abrir y movilizar la zona de la pelvis actúa de la misma manera, ayudando a distender a movilizar. Lo mismo ocurre con el baile, especialmente las danzas que implican el movimiento de pelvis y caderas y que además ayudan al encuentro con lo femenino y la sensualidad, tales como la danza árabe o las danzas latinas.

Baños de asiento

Los baños de asiento son muy efectivos ya que dan vigor a la zona, eliminando la densidad existente, permitiendo irrigar sangre al segmento pélvico.

Es ideal utilizar las hojas de nabo secas, la clorofila ayuda a dar fuerza  a la zona de la pelvis.

También son efectivos los baños de asiento con sal gruesa.

Aplicaciones de arcilla

La aplicación de arcilla como práctica semanal es muy importante, dependiendo de la situación, tal vez sea necesario realizarlo cotidianamente.

La arcilla actúa desinflamando al útero, lo achica, y también permite que descienda el tamaño del fibroma o bien que se extinga.

La arcilla por un lado elimina toxinas y por otro lado aporta los minerales que el organismo necesita.

Para ello, usar la arcilla, remojada en agua tibia, hacer una pasta, como un barro, que no esté demasiado líquido y colocar esta preparación desde la cintura hasta las ingles, en una capa de 2 cm. de espesor, por delante y por detrás. Envolver con un nylon y dejar toda la noche o durante el día por el término de 2 horas o hasta que se seque.

Qué hacer frente al sangrado abundante o hemorragia

Se puede utilizar la arcilla cuando el sangrado ya excede a la menstruación y es muy abundante. Pasado los primeros cinco días de menstruación, si el sangrado continúa, la aplicación de arcilla es efectiva ya que actúa reduciendo la inflamación del útero.
Más allá de lo puntual, el tema sería evitar que el sangrado o la hemorragia ocurran. Hay que evitar el exceso de sangrado. Para ello es fundamental la terapia nutricional, eliminando de la ingesta cotidiana, todo aquello que genere expansión de los órganos, en este caso el útero.

Una dieta contractiva como la mencionada anteriormente ha de actuar de manera de prevenir el sangrado abundante. Las carnes, los azúcares, los excitantes del sistema nervioso en general actúan provocando el sangrado.

También los baños de asiento más o menos cotidianos y las aplicaciones de arcilla antes de la menstruación contribuirán a que el útero no se expanda y el sangrado disminuirá en la próxima menstruación.

El encuentro con lo sensual

Es real que durante la menopausia los fibromas tienden a desaparecer, debido a que en ésta época de la vida, hay una menor segregación de las hormonas femeninas llamadas estrógenos.

Pero más allá de lo puramente biológico, de las determinadas épocas de la vida en dónde hay más o menos hormonas, el encuentro con la sensualidad, con los aspectos sensuales de la vida, están íntimamente relacionados con la segregación o no de hormonas femeninas.

¿Qué significa encontrarse con lo sensual?

Ser sensual es una actitud, es sentirse un poco bicho, menos pensante, más relajado, sensitivo, primario. Es parar el exacerbado movimiento de la mente, tanto pensamiento, dejar todo movimiento mental, acerca de lo que “debo o no debo”, “tengo o no tengo”.

Las mujeres en particular hemos perdido mucho de todo eso. En verdad los seres humanos, estamos  pensando todo el tiempo, estresados, con una mente mecánica, que nunca cesa en su movimiento.

Ser sensual es poder parar el pensamiento y conectarse con el aquí y ahora.

Esto implica por ejemplo: sentir la propia respiración, el latido del corazón, el color de los árboles, del cielo, de las nubes, estar atento al devenir de las estaciones, percibir las brisas, los vientos, la sensación de la ropa en el cuerpo, la sensación de las pisadas al caminar, el agua de lluvia sobre el cuerpo, el agua de la ducha sobre la piel, el sabor de cada alimento, la sutileza de los diferentes ritmos musicales, el sonido de la noche, del silencio, de las hojas con el viento…

Es tan común que hoy las mujeres tengan fibromas, quistes ováricos.

¿Tendrá esto que ver  con la incapacidad de parar la mente, sosegarse, sentir la vida no desde el pensar, sino a través de percibir lo sutil, hasta diríamos lo imperceptible a los ojos?

Es poco o nada lo que hoy existe de todo esto, de la posibilidad de disfrutar, de gozar.

La gente cree que disfrutar o gozar tiene que ver con el sexo o entrar en el mundo del entretenimiento, como ver películas, comer platos sabrosos, comprarse ropa, o electrodomésticos o tener lo último en tecnología.

El disfrutar no tiene que ver con el dinero o los placeres mundanos, sino con una actitud de gozo pleno de la vida en sí, de ese famoso dicho “Carpe Dien”, que significa disfrutar cada instante, porque sí, por la vida misma.

Todo conflicto corporal se sostiene a partir de un modo de ser, de una forma de uno de funcionar o actuar, que es la que le da posibilidad de existencia. Cuando esa forma cambia, el conflicto corporal no tiene base de sustentación y puede llegar a resolverse.

En el marco de cuidados que apunten al cambio de alimentación, a una actitud más sosegada, a comprender el origen del bloqueo energético que generó el fibroma, en la medida que uno se conecte con su propia femineidad,  más las aplicaciones de barro, los tratamientos con agua, bailar, movilizar la zona de la pelvis, danzas árabes ú otras, todas estas acciones en su conjunto, han de ser curativas.

Bibliografía

“Enciclopedia De Las Medicinas  Alternativas” de editorial Océano

“Salud y Medicina Natural”, Dr. Andrew Weill , Editorial Urano

* Ver recetas en “Aprender a Cuidar el Cuerpo Mente, 200 recetas de Las Dalias” de Liliana Racauchi y José Bidart, Editorial Kier y en “Rectas Naturales con sabores inolvidables, condimentadas con una historia de vida” de Liliana Racauchi

** Ver capítulo “Ejercicios para eliminar las sobrecargas” en el libro “Formas saludables de vida, más sensualidad menos pensamiento”, Liliana Racauchi, José Bidart, Editorial Lumen.

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