Propuesta de Las Dalias de Salud Holística Para  El Equilibrio Del Cuerpo-Mente

Propuesta de Las Dalias de Salud Holística Para El Equilibrio Del Cuerpo-Mente

Enfermedad y Salud

Podemos decir que la enfermedad es la posibilidad que el cuerpo tiene de expresar lo que la mente no pudo llegar a comprender. También podemos decir que es el producto del desgaste energético y consecuente baja del sistema inmunológico debido al exceso de pensamiento y también al desgaste producido por la lucha entre lo que “es” y lo que uno “quisiera que sea”. Podríamos decir que la enfermedad es la incapacidad de aceptar la propia realidad, y lo que a uno le rodea.

Muchos creen que estar enfermo es estar tumbado en una cama, pero el miedo, la ansiedad, la inseguridad, el desamor, la incapacidad de generar vínculos, la falta de energía, la apatía, la indiferencia, la confusión, la falta de receptividad, de humildad, la desesperanza, son signos de desequilibrio y por lo tanto de enfermedad.

Los síntomas más comunes como ser: insomnio, dolores articulares, problemas digestivos, depresión, stress, dolores de piernas, jaquecas, neuralgias, alergias, pueden ser aliados que nos permitan descubrir que hay algo que tenemos que cambiar.

Si sabemos escuchar estos síntomas, dándonos el espacio necesario para aprender a percibir y escuchar lo que hay detrás de toda manifestación corporal, si sabemos acompañar comprendiendo los ciclos de autorregulación de la naturaleza, podremos ayudarnos a contrarrestar estos malestares de forma natural, resolviendo y habiendo cambiado algo de nuestro modo de funcionar ante la vida. De lo contrario si actuamos sintomáticamente, es decir con medicación y sin un acompañamiento natural, estos síntomas a veces se controlan a partir de la medicación, pero luego ó se repiten o se agravan ó el desequilibrio de base se manifiesta a partir de otra forma de enfermedad.

 

¿De qué se trata nuestra propuesta?

Hay una diferencia entre curar y sanar. Curar significa utilizar elementos externos a uno para lograr un cambio, paliar síntomas, generar un alivio. Sanar implica una transformación, donde el artífice es uno mismo a partir del cambio que se genera en la forma de percibir y actuar frente a los desafíos de la vida. Nuestra propuesta implica la posibilidad de sanación del cuerpo y la mente, entendiendo a estos dos como una unidad. Para que esto ocurra es necesario la entrega y confianza a la propuesta y a los profesionales encargados de llevarla a cabo y fundamentalmente a sí mismo y a la vida toda. Si esto no ocurre, la tarea de los profesionales que aquí trabajan, consiste en ayudar a despertar dicha confianza.

A partir de una alimentación determinada en función de la problemática individual, de ejercicios que ayudan a destrabar la energía estancada, de la meditación que permite la comprensión de los estados anímicos que tal vez son los que dan origen a la sintomatología, de los tratamientos que implican la conexión con el agua y la tierra, del reposo en este marco de naturaleza imponente, del espacio para el silencio interior, la persona comienza a registrar, a sensibilizarse a darse cuenta que es un cuerpo-mente. Este registro permite a su vez la descarga de todo el exceso físico y emocional acumulado. Al producirse la descarga el organismo vuelve a su estado de equilibrio, lo cual implica el fortalecimiento de todas las funciones, sistemas corporales y emocionales. Este fortalecimiento es además, el producto de haber roto la dependencia a ciertos hábitos de vida.

La posibilidad de sanación adviene a partir de saber acompañar el desequilibrio respetando las leyes de autorregulación de la naturaleza, de encarar los problemas de forma simple, sencilla, natural, no parcializada, viendo a la persona como una totalidad, teniendo en cuenta su vida, su entorno, su historia y de ser parte de un momento particular de la historia de la humanidad.

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